Una decisión difícil

Las noticias falsas y posverdad es un tema que se ha desarrollado desde hace algunos años, producto del impacto de las redes sociales respecto a la difusión de información en una red enorme de usuarios conectados en tiempo real, acaparando una sociedad virtual que convive sin importar que no estén personalmente una frente a la otra. Esta parte se ha explotado, sobre todo, como un mecanismo de control social por parte de grupos de poder político y comercial.

Ambos postulados surgen del efecto excesivo de información que circula en la red y conduce a las personas a cambiar constantemente de parecer, todo a partir de tendencias efímeras que son introducidas principalmente por los medios de comunicación, y también organizaciones dedicadas a la desinformación. En este punto, cobra sentido que parte de lo que en estas elecciones se espera es el resultado de un debate superficial entre los dos bandos políticos tradicionales, se sientan bases en que se trata de lo mismo, pero es mejor confiar en lo conocido.

Lo anterior, como resultado del fenómeno que sociedades posmodernas han desarrollado (otro efecto de la virtualidad):una emotividad fuerte, es decir, crean vínculos emocionales, atribuyen emociones a todo su entorno comunicativo. Entonces, tratándose de una temporada cercana a las elecciones, y con tantas dudas respecto a los personajes en quienes se depositará la confianza de manejar al país hacia un buen camino, una esperanza que no se apaga desde 2015, al menos como parte de un cambio radical en el imaginario colectivo respecto a los quehaceres políticos.

La mayoría tiene la leve decisión de ilusionarse con dos candidatos que proponen desde la izquierda radical, mientras otras se aferran a lo tradicional propio de la derecha; qué más sino oscilar entre dos bandos comunes que despiertan las más simples añoranzas sobre lo que es mejor para mejorar las convenciones sociales establecidas. De todas maneras, las propuestas tienen base en el discurso clásico político, cada uno con sus argumentos ideológicos que seducen hacia uno de los bandos, pero que jamás se planteará claro el cómo se lograrán hacer realidad las propuestas

Resultan tendencias ideológicas, que son el efecto claro de la posverdad, producto de la información recibida en las redes sociales respecto a lo que los medios proyectan sobre los candidatos, lo que ellos quieren mostrar, y, además, encuestas y diversas estimaciones, en apariencia verdaderas,resultan en generar la confusión que se tiene en la actualidad, limitando las preferencias a lo generalizado o a la indecisión.

cintillo de opinión

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