Operaciones de referencia

Por: Freddy Poroj

Existen expresiones que sirven únicamente para hacer referencia de algo o alguien, es decir, señalar determinados referentes; apelo estrictamente a los signos deícticos que demandan información contextual, ya que es imprescindible una determinada situación para su puesta en práctica de lo contrario, no podrán comprenderse. En este sentido se está hablando de la deixis, la cual forma parte de la semántica y pragmática (dos de los campos de acción de la semiótica); por ejemplo los pronombres personales, así como lugares o situaciones. ¿Quiere decir que un hombre puede ser un signo? Absolutamente y no solo eso, sino también un código. Y esto porque “…el significado de una palabra es la concepción que conlleva, y por lo tanto, lo absolutamente incognoscible no tiene significado porque no tiene concepción alguna que se la pueda adscribir.” (Elizondo2012:67). El ser humano puede ser identificado, más no conocido por un sinsigno, es decir, su nombre.

Veamos a qué se refiere el autor en la cita anterior, cuando expresa que el significado de una palabra es la concepción que conlleva, se refiere no solo a la idea que se tiene como significado sino también la forma de entender determinadas cosas. Realice un ejercicio mental, por ejemplo ¿en qué piensa usted al momento de leer o escuchar la palabra red?… Asimismo, cuando plantea que lo absolutamente incognoscible no tiene significado, está diciendo que hay cosas, incluso personas, que no pueden ser conocidas en su totalidad, en consecuencia no se tendrá un significado exacto que lo defina.

En la praxis social, cuyo proceso consiste en que una teoría pasa formar parte del empirismo, o sea lo contrario a esta, suele darse permanentemente la deixis porque hace que la comunicación tenga una significación práctica. Para Peirce sería lo que se entiende como índice (índex), ya que es aquel signo que se refiere al objeto o persona, el cual denota cierto grado de reciprocidad porque el índice está, de cierta forma, afectado por el objeto. Aunque, como explica Eco, “…en el caso de los índices verbales y no verbales es posible proporcionar una representación en términos de contenido; y de un contenido comprensible aun cuando el índice no aparezca asociado a un objeto o estado del mundo.” (Eco, 1990:159). De ahí el surgimiento de los hiposemas, los cuales también son signos per se, puesto que tienen una conexión efectiva con los objetos a los cuales se deben.

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Continuando con la deixis, existen algunos tipos: personal, que funciona cual gramema de persona (vea el artículo: https://elsancarlistau.com/2018/10/08/campo-semantico/); espacial, que se refiere a lo físico y temporal, específicamente como su nombre lo indica, al tiempo, por ejemplo: a las 17:30 (deíctico temporal) empieza el (deíctico de persona) catedrático (ídem) a disertar el curso de semiología de la imagen en el edificio M2 de la Escuela de Ciencias de la Comunicación. Tanto edificio como Escuela son deícticos espaciales.

Para poder analizar el sentido de las relaciones interpersonales se requiere del conocimiento de las reglas de los sistemas ambientales de cada cultura porque si se parte de la idea de que cada individuo es un sistema que radica en un mundo plagado de estos, se puede inferir que como sistemas vivientes, se comparten características comunes al resto y al mismo tiempo se está a algún sistema. Valdría la pena preguntarse por aquel conocimiento mediado por infinitas inferencias apoyadas en la doxa, que por cierto pareciera ser el lexema de deixis. Los miembros de una comunidad regida por códigos, podrán alcanzar el conocimiento de cualquier objeto del mundo por medio de signos incluyendo los deícticos, pero bajo la condición de que solamente conocerán signos, a lo que Verón (1993) llamaría “clausura semiótica”.

Fuentes: 

  • Eco, Umberto (1990). SEMIÓTICA Y FILOSOFÍA DEL LENGUAJE. Editorial Lumen, S. A. Barcelona.
  • Elizondo, Jesús (2012). SIGNO EN ACCIÓN. El origen común de la semiótica y el pragmatismo. Ediciones Culturales Paidós, S. A. México, D. F.
  • Verón, Eliseo (1993). LA SEMIOSIS SOCIAL. Fragmentos de una teoría de la discursividad. Editorial Gedisa. Barcelona.

(Imágenes extraídas de: http://www.google.com)

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  1. Estimado Lic. Poroj, queda claro entonces que la deixis, tiene cuatro pilares fundamentales, los cuales son espaciales temporales, sociales y personales, sin embargo en el tema social llama la atención en el tema social, que va mas allá del trato personal, sino mas bien de la convención lingüística que conlleva, es decir que para que exista un referente tiene que haber siempre una colectividad que lo acepte como tal.

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    1. Exactamente Otto, la convención social juega un papel muy importante para el establecimiento de referentes.

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