Carta a mi Esposa

Existen muchas canciones, poemas y dedicatorias a un ser amado, pero la mayoría son cuando ya se marchó para siempre y la culpa de no haberlo dicho en vida los consume.
Actualmente estamos expuestos a muchos peligros en la calle y todos los días salimos a trabajar, pero no sabemos si vamos a regresar, por eso, esta es una de las cartas que
quiero enviar por si un día no regreso.
A mi amada esposa:
Esposa mía, hoy te traigo rosas, como sé que te gustan bastante, decidí hacerte el cumplido, hay de tres colores, porque son las que te describen a la perfección:
1. Rosas Blancas
Estas representan tú inocencia, tú pureza, porque así te conocí, recuerdo muy bien cuando te vi la primera vez, brillabas con luz propia, como lo haces hasta la fecha, no
pude evitar ir tras de ti. Hasta la fecha me encanta ese obsequio maravilloso que la vida nos dio a los hombres, en la naturaleza de las mujeres está el “pecado original” que es la inocencia, no te diste cuenta que soy el lobo vestido de oveja.

2. Rosas Negras
Estas representan el carácter fuerte que tienes, lo celosa que eres, siempre recuerdo esto cuando me reclamas si hablo con una mujer, la furia con que me peleas, me
demuestras que te importo y me confirma que vas a cumplir la promesa que nos hicimos,
aquella que nos juramos hace años, aquella que dice que el que la rompa, le da el derecho al otro de tomar su vida. También es la locura, lo irracional que te vuelves en
ciertas circunstancias.
Con estas dos se forma el equilibrio, es algo que te hace humana, porque una completa a la otra.
3. Rosas Rojas
Con estas te vuelves mujer, por estas encontré la felicidad, descubrí mi propósito, estas representan el amor, la pasión, el furor, la intensidad que me demuestras. No importa
cuánto tiempo llevemos juntos, no son suficientes para calmar mi deseo por ti.
Me encanta la pasión que derrochas en nuestro tiempo, la atención que me das, también sé que te saco de tus casillas, pero eso me hace diferente, así como tú lo eres, respeto
tus creencias y costumbres porque eso es parte de tú esencia.

Recuerda que sí un día no regreso a ti, es porque la vida ya se me terminó, no dudes eso, porque mi hogar eres tú y agradezco que, a pesar del tiempo y de las circunstancias,
siempre hayas conservado la delicadeza de ser mujer, de ser mi mujer.
Gracias por tú esfuerzo, la comprensión, la dedicación con que me has tratado todo este
tiempo, no quiero faltar y que pienses que no me importabas lo suficiente, prácticamente me has dado toda tú vida y recuerda, cuando me llegue el momento, no temas
enamorarte de nuevo porque conmigo ya habrás cumplido y uno de mis propósitos siempre ha sido que seas feliz, no importando si es conmigo.
Atentamente, el hombre más felíz del mundo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: