Transtextualidad, la relación entre textos

Por: Freddy Poroj

Si bien un texto es considerado como un conjunto de enunciados que le dan forma a un documento. Vale la pena resaltar que su propósito es transmitir un mensaje ordenado y coherente independientemente si es escrito o hablado. Aunque dicho conjunto encierre múltiples signos, lo mejor será si estos conforman una unidad con sentido, ya que su finalidad siempre será comunicar.

Pero no hay que delimitarse a entender únicamente a un texto como libro. Una frase en algún espacio virtual o físico, así como un chat en cualquier plataforma de mensajería en internet, incluso una conversación en algún espacio público también son considerados como tal. Para su comprensión, el texto posee algunas características que vale la pena mencionar: la adecuación (se refiere a cumplir con los lineamientos pertinentes al lector), la coherencia (lograr mediante un contraste de hipótesis, darle forma a la idea central); por último la cohesión (los significados deben estar contextualizados para poder relacionarse entre sí). Kristeva (1972), explicaba que el texto es una productividad en donde la relación con la lengua en que se sitúa, es redistributiva, es decir, destructiva o constructiva; en consecuencia, tratable a través de categorías lógicas y matemáticas, más que necesariamente lingüísticas.

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En efecto, es inadmisible descartar que existe una relación de un texto con otro u otros, y esto se realiza con el propósito de generar sustentación y fundamentación, por medio de un marco referencial. A esto se le conoce, según  Genette (1989) como transtextualidad. De ahí la división que el autor realiza en cinco categorías: paratextualidad, metatextualidad, arquitextualidad, hipertextualidad e intertextualidad. Veamos brevemente cada una de estas: la paratextualidad se refiere a la relación que el texto tiene con los títulos y subtítulos; prólogos y epígrafes, pero también con pretextos como esquemas, mapas mentales y borradores que el escritor utiliza.

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La metatextualidad, es aquella relación que se basa en algún comentario que une un texto con otro, y no necesariamente lo cita, esta puede funcionar como crítica. Ahora bien, la arquitextualidad, es la relación que tiene un texto con el acumulado de categorías y subcategorías a las cuales pertenece, por ejemplo: el tipo de discurso, el género literario al cual pertenece; incluso este tipo de relación es partícipe de una mención paratextual como en un poema o ensayo. Para hablar de la hipertextualidad, debe hacerse mención del hipotexto (texto original), del cual se deriva el hipertexto; este a su vez contiene dos derivaciones: por transformación (como parodia, travestimiento y trasposición); y por imitación (pastiche, caricatura y continuación).

Por último la relación denominada intertextualidad, en la cual existe una co-presencia no solamente entre dos textos sino varios. Como puede notar, en este aparece la relación explicada anteriormente, ya que están íntimamente vinculadas. En esta, también se pueden mencionar tres tipos de manifestaciones: la cita, el plagio y la alusión.

 

Puede decirse que todo esto forma parte de una gramática del texto, la cual estudia los procedimientos que determinadas lenguas poseen para cohesionar sus textos. No es una ciencia, sino es una forma de apoyo a la lingüística, para describir los procedimientos idiomáticos orientados hacia la construcción exclusiva de textos y esto porque se encarga de este y lo visualiza como un nivel de estructuración de una determinada lengua.

Fuentes:

  • Genette, Gerard (1989). Palimpsestos, la literatura en segundo grado. ALTEA, TAURUS, ALFAGUARA, S. A. España
  • Kristeva, Julia (1972). La productividad llamada texto. Buenos Aires: Tiempo contemporáneo.
  • Vilarnovo, Antonio (1991). Teorías explicativas de la coherencia textual. Revista Española de Literatura, No. 21

(Imágenes extraídas de: http://www.google.com)

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  1. […] Por tal razón, Velásquez (2012), resume didácticamente dos tipos de OR: internas y externas. La primera corresponde al producto de la semántica y sintaxis icónica, en otras palabras, al significado denotado del significante; y la segunda, a las que están íntimamente vinculadas con la cultura la cual, es la encargada de su generación connotativa por convención. Aunque Sonesson toma tres tipos de transtextualidad (intertextuales, transtextuales e hipertextuales), propuestas por Genette (1989), para explicar las oposiciones externas de las imágenes, se debe tener claro que se aplican únicamente en discursos icónico-dicotómicos. Para comprender mejor por qué razón se emplea algo literario a la imagen, recomiendo la lectura del artículo publicado en este enlace: (https://elsancarlistau.com/2018/06/18/transtextualidad-la-relacion-entre-textos/). […]

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  2. […] el texto a su contexto, para ampliar este análisis sugiero la lectura del artículo: https://elsancarlistau.com/2018/06/18/transtextualidad-la-relacion-entre-textos/ , ya que esta serie de hechos, contribuye a desarrollar una competencia textual y […]

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