Gramática

Por: Freddy Poroj

Cuando se escucha la palabra gramática, indefectiblemente se asocia con la idea de reglas, término que proviene del latín “regula”, de ahí su asociación intrínseca. Éstas son normativas, o bien preceptos los cuales deben respetarse. Por lo general, surgen por un acuerdo convencional y una vez establecidas, necesitan de un cumplimiento obligatorio. Entiéndase que las reglas responden a determinados códigos.

Están presentes en nuestro entorno, aun sin que nos percatemos de esto. Hall, citado por Pedroni (2000) explica que “…el ser humano jamás cobra conciencia de las reglas básicas de sus sistemas ambientales y sin embargo actúa guiado por códigos.” estamos, en el sentido estricto de la palabra, sujetos. En la calle, por ejemplo al encontrarnos con señales de tránsito, ya sea conduciendo un vehículo o simplemente caminando; en la Escuela o Facultad, en la cual deben cumplirse ciertas normativas desde el proceso de inscripción hasta la graduación; en algún evento musical o deportivo, entre otros.

Los códigos, en este sentido, son conocidos también como sistemas de significación o abstracciones teóricas, quiere decir que “La significación se refiere a las reglas que gobiernan los códigos. La semiótica se encarga de definir la estructura de los códigos: cómo se articulan, cuáles son las leyes que rigen su funcionamiento, su génesis.” Velásquez (2009:31).

La gramática, como parte de la lingüística, está implícita en el código lingüístico, y esto porque estudia las reglas que determinan y organizan la sucesión y el funcionamiento de las palabras dentro de las oraciones o textos. Esta disciplina normativa, busca establecer las condiciones del uso correcto y adecuado del idioma. No debe confundírsele con aspectos ortográficos, ya que este último, se centra explícitamente en la correcta o adecuada escritura.

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Desde el punto de vista de la lingüística, se pueden mencionar algunas: la normativa o prescriptiva, la cual se interesa por el uso correcto del idioma, valiéndose de la gramática descriptiva. Como su nombre lo indica, define a la lengua mediante normas que dictan lo que es aceptable. No coincide con variantes diatópicas (extensiones geográficas) ni diastráticas (clases sociales). La descriptiva, como su nombre lo indica, describe el uso del momento presente de una lengua (háblese de la inmutabilidad en la sincronía); detalla la organización de morfemas, ya sean dependientes o independientes. Contraria a la normativa, no le interesa cuestionar si está bien o mal, simplemente analiza la estructura y su función comunicativa, es decir, la actuación lingüística.

La funcional, utiliza recursos para hacer e intercambiar significados, quiere decir que este tipo de gramática propone tres normas de adecuación: la tipológica (la teoría formulada en términos de reglas y principios para aplicarse en cualquier lengua); la pragmática (comprende cómo las expresiones lingüísticas se utilizan efectivamente en la interacción comunicativa); y la psicológica (enunciados teóricos acerca del lenguaje, que deben ser compatibles con lo que se sabe de los mecanismos psicológicos incluidos en el procesamiento del lenguaje).

La gramática comparativa, que es atribuida a los estudios realizados por Franz Bopp en 1816, la cual forma parte de la tercera fase del surgimiento del objeto de estudio de la lingüística, véase el artículo (https://elsancarlistau.com/2018/04/30/el-surgimiento-del-objeto-de-estudio-de-la-linguistica/). Analiza las similitudes y diferencias entre idiomas distintos, asimismo, la influencia de uno sobre otro u otros.

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Por último, la generativa transformacional, cuyo fundador es Chomsky, en la cual explica que a partir de un conjunto finito de unidades y reglas, un hablante puede generar infinitas oraciones gramaticales, las cuales pueden ser interpretadas con facilidad por los oyentes, y esto debido al sistema computacional innato que poseemos los seres humanos. En definitiva, es indispensable reconocer el papel de la gramática, ya que ayuda a elevar la competencia lingüística con el auxilio de la morfología, la sintaxis y la fonética.

Fuentes:

  • Pedroni, Ana María (2000). Semiología, un acercamiento didáctico. Universidad Mesoamericana. Guatemala.
  • Velásquez, Carlos (2009). Teoría de la mentira. Una introducción a la Semiótica. ECO ediciones. San José Villa Nueva, Guatemala.

(Imágenes extraídas de: http://www.google.com)

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