Definamos al significante

Por: Freddy Poroj

El término significante posee varias acepciones, empezando desde la lingüística y extendiéndose más adelante hacia la semiótica. Aunque vale la pena reparar que su esencia, otrora era conocida con otras palabras. Al inicio del estudio del signo fue postulado por el gran deslindador de antinomias como imagen acústica (IA), quien explicaba que “…no es el sonido material, cosa puramente física, sino su huella psíquica, la representación que de él nos da testimonio de nuestros sentidos; esa imagen es sensorial, y si llegamos a llamarla material es solamente en este sentido y por oposición al otro término de la asociación, el concepto, generalmente más abstracto.” De Saussure (1945: 92). En otras palabras, la IA, no es el sonido del signo, sino la imagen mental del sonido, de ahí el término huella psíquica, que permite reconocerlo, esto viene a ser entonces el recuerdo del sonido.

Como puede notar, al significante se le reconoce con tres nombres adicionales: imagen acústica, huella psíquica y recuerdo del sonido (aunque los últimos dos concurren del primero); a estos se le puede agregar un cuarto, propuesto por Barthes (1971), conocido como plano de la expresión.

La definición dada en el primer párrafo apunta estrictamente al lenguaje articulado, y esto porque es la forma material que toma un signo (la escritura de una palabra, o sea las grafías). Sin embargo, es pertinente aclarar que el significante, no queda allí, ya que, es todo lo que se percibe; es decir, todo aquello que se observa, se huele, se escucha, se manipula, y se degusta. Quiere decir que los cinco sentidos pueden identificar un significante, al cual se le asignará un significado que dependerá del contexto. No olvide que las palabras son esclavas del contexto. Para Saussure, los significantes eran únicamente las palabras; empero, para Lacan (1984) no lo eran solo estas, sino también objetos, relaciones y síntomas.

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Por lo anterior, la noción de significante de Lacan, remite a un elemento material sin sentido, que forma parte de un sistema diferencial cerrado. El autor, exponía que este “significante sin significado” era denominado significante puro, el cual determinaría al sujeto; es decir, los efectos del significante sobre el sujeto constituyen el inconsciente. En este sentido, el lenguaje no es el sistema de signos que planteaba Saussure, sino un sistema de significantes, los cuales conforman las unidades básicas del primero. Es por eso que Lacan define el significante como lo que representa a un sujeto para otro significante, en oposición al signo, que representa algo para alguien, según Peirce.

Un significante llega a ser “algo” cuando ha sido sustentado en el orden de lo simbólico. Solo así puede adquirir un sentido, es decir, un significado que se establecerá a través de la relación con otros significantes. Parecido a uno de los axiomas propuestos por Voloshinov (1992), que explica que la relación de un signo con otro signo, establecerá el valor del signo. Asimismo, Velásquez describe en uno de los principios teóricos del proceso semiósico que el sentido de los signos es siempre concreto y textual “Concreto significa que depende del uso específico que se haga de él. Textual significa que el sentido de un signo depende del de los otros signos que estén presentes en el mismo texto. En cada nuevo texto el sentido de un signo puede modificarse; de acuerdo con el sentido de los signos que le acompañen.” Velásquez (2009: 74).

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En el proceso de fijación o creación de un signo ¿el significante es primero, luego el significado?, sí. Algo parecido a la locución latina cogito ergo sum (pienso, luego existo), trasladada al signo sería: significante, por lo tanto significado. Básicamente la psiquis es la matriz constituida por significantes, ya que es la generadora de significados, los cuales por su desplazamiento en el tiempo (mutabilidad en la diacronía), cambian continuamente de significado.

Por último, gracias a la existencia del significante, es posible realizar estudios sobre algunas dicotomías lingüísticas como: linealidad y arbitrariedad; y producto de la primera, relaciones sintagmáticas y paradigmáticas (en estas, dos tipos de analogías), véase el artículo (https://elsancarlistau.com/2018/04/09/la-linealidad-del-signo-y-las-relaciones-sintagmaticas-y-paradigmaticas/); también lo espacial y temporal. Como producto de la segunda, lo mutable y lo inmutable; lo diacrónico y sincrónico, luego la relación de ambos para generar otra dicotomía, véase el artículo (https://elsancarlistau.com/2018/03/12/la-linguistica-particular-y-su-relacion-con-lo-mutable-e-inmutable/). Y si se toma específicamente la palabra como significante, también surge otra dicotomía con relación a esto: la fonética y fonología, véase el artículo (https://elsancarlistau.com/2018/03/05/fonetica-y-fonologia/).

Como podrá notar, el hecho de definir al significante, no es solamente una descripción de su significado y cuál es su función sígnica. Va más allá de lo elemental y demanda una revisión exhaustiva de sus componentes. Por cierto, es interesante que el significante también tenga significado.

Fuentes:

  • Barthes, Roland (1971). ELEMENTOS DE SEMIOLOGÍA. Alberto Corazón Editor. Talleres Gráficos Montaña. Avda. Pedro Díaz, 3. Madrid.
  • Lacan, Jacques. (1984). Función y campo de la palabra y del lenguaje en el psicoanálisis. En: Escritos I.  México: Siglo XXI Editores.
  • Lacan, Jacques. El Seminario 4. La relación de objeto (1956-1957). Texto establecido por Jacques-Alain Miller, Paidós, Buenos Aires, 1ª edición 1999, 6ª reimpresión 2007.
  • Voloshinov, Valentin. 1992. El Marxismo y la filosofía del lenguaje. (Los principales problemas del método sociológico en la ciencia del lenguaje). Alianza Editorial. Lavel. Los Llanos, nave 6. Human. Madrid, España.
  • Peirce, Charles S. Collected Papers of Charles Sanders Peirce, vols. 1-8, C. Hartshorne, P. Weiss y A. W. Burks (eds). Cambridge, MA: Harvard University Press.
  • Velásquez, Carlos (2009). Teoría de la mentira. Una introducción a la Semiótica. ECO ediciones. San José Villa Nueva, Guatemala.

(Imágenes extraídas de: http://www.google.com)

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