Unas letras de belleza infinita, para pausar la inmediatez

Como cada 23 de abril, hoy el mundo celebra el Día Internacional del Libro, como un homenaje para la literatura mundial y debido a que es una fecha simbólica para recordar a tres de los escritores clásicos: Cervantes, Shakespeare y Garcilaso de la Vega, fallecidos según la historia, entre el 22 y 23 de abril de 1616.

Desde 1995, la Conferencia General de la UNESCO decidió rendir un homenaje universal a las obras literarias y a sus autores, alentando a los lectores, especialmente a los más jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y a valorar cada una de las contribuciones que a través de las letras impulsan el progreso social y cultural de la humanidad.

Hoy, desde este espacio virtual, y siguiendo el pensamiento Cervantino que apunta “la pluma es la lengua del alma”, me uno a la celebración de las letras, y rindo homenaje a estos escritores, como una muestra de cariño hacia el pueblo nicaragüense, en estos momentos difíciles; y como una manifestación de belleza infinita, para pausar la inmediatez de los diarios.

 “Unanse, brillen, secúndense, tantos vigores dispersos: formen todos un solo haz de energía ecuménica. Sangre de Hispania fecunda, sólidas, ínclitas razas, muestren los dones pretéritos que fueron antaño su triunfo. Vuelva el antiguo entusiasmo, vuelva el espíritu ardiente que regará lenguas de fuego en esa epifanía. Juntas las testas ancianas ceñidas de líricos lauros y las cabezas jóvenes que la alta Minerva decora, así los manes heroicos de los primitivos abuelos, de los egregios padres que abrieron el surco pristino, sientan los soplos agrarios de primaverales retornos y el rumor de espigas que inició la labor triptolémica. Un continente y otro renovando las viejas prosapias, en espíritu unidos, en espíritu y ansias y lengua, ven llegar el momento en que habrán de cantar nuevos himnos.” –Rubén Darío–  Poema: Salutación del optimista.

Ríos me atraviesan, montañas horadan mi cuerpo y la geografía de este país va tomando forma en mí, haciéndome lagos, brechas y quebradas, tierra donde sembrar el amor que me está abriendo como un surco, llenándome de ganas de vivir para verlo libre, hermoso, pleno de sonrisas. Quiero explotar de amor y que mis charneles acaben con los opresores cantar con voces que revienten mis poros y que mi canto se contagie; que todos nos enfermemos de amor, de deseos de justicia, que todos empuñemos el corazón sin miedo de que no resista porque un corazón tan grande como el nuestro resiste la más crueles torturas y nada aplaca su amor devastador y de latido en latido va creciendo, más fuerte, más fuerte, más fuerte, ensordeciendo al enemigo que lo oye brotar de todas las paredes, lo ve brillar en todas las miradas lo va viendo acercarse con el empuje de una marea gigante en cada mañana en que el pueblo se levanta a trabajar en tierras que no le pertenecen,  en cada alarido de los padres que perdieron a sus hijos, en cada mano que se une a otra mano que sufre. Porque la fuerza de este amor lo irá arrollando todo y no quedará nada hasta que no se ahogue el clamor de nuestro pueblo y gritos de gozo y de victoria irrumpan en las montañas, inunden los ríos, estremezcan las ramas de los árboles. Entonces, iremos a despertar a nuestros muertos con la vida que ellos nos legaron y todos juntos cantaremos mientras conciertos de pájaros repiten nuestro mensaje en todos los confines de América.” –Gioconda Belli–  Poema: Hasta que seamos libres.

“Esta será mi venganza: que un día llegue a tus manos el libro de un poeta famoso y leas estas líneas que el autor escribió para ti y tu no lo sepas… Yo he repartido papeletas clandestinas, gritado: VIVA LA LIBERTAD! En plena calle desafiando a los guardias armados. Yo participó en la rebelión de abril: pero palidezco cuando paso por tu casa y tu sola mirada me hace temblar.” –Ernesto Cardenal– Epigramas

“Los rostros jóvenes son como esos cuadernos bellamente empastados que venden en las papelerías con las páginas en blanco. Sólo el tiempo pone palabras en los rostros, historias, carácter.” –Gioconda Belli–

“El libro es fuerza, es valor, es poder, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor. El libro es llama, es ardor, es sublimidad, consuelo, fuente de vigor y celo, que en sí condensa y encierra lo que hay de grande en la tierra, lo que hay de hermoso en el cielo.” –Rubén Darío–

Cintillo de Opinión

  1. Michael Avendano 9 mayo, 2018 en 8:44 am

    Hosanna al libro! que aclame el universo su esencia,
    que triunfe la inteligencia y que en su fuego se inflame,
    que el error vencido brame y se revuelque en el lodo,
    y que de diverso modo la verdad de Dios eleve, y el germen de vida lleve al hombre al átomo, a todo.

    -Fragmento del poema “Al libro” de Rubén Darío.

    Gracias en nombre de Mi Pueblo Nicaragua por tu muestra de cariño.

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