Nuestra doble moral.

No quiero pecar de moralista pero he notado el sentimiento de muchas personas que se indignan por algunas situaciones injustas en nuestro país, como por ejemplo cuando alguien es discriminado.

Está bien indignarse porque a nadie le gustan las injusticias.

Hace unos meses observé en redes sociales, que mucha gente criticó la portada de la revista donde la imagen principal era la de una empresaria y modelo guatemalteca y atrás de ella, mujeres indígenas vendiendo sus artesanías en Antigua Guatemala,  por un lado hubo crítica sobre el racismo y la discriminación, pero en casa o en la calle, le llamamos “chino” a los jóvenes de las tiendas, a quienes nos venden panes (Shucos) o las granizadas.

Tsmbien  le decimos “vos o mirá” a las personas que atienden en las tortillerías, sin tenerles una sola pisca de respeto.

A propósito de la modelo de la portada de la revista en mención, resultó ser la pareja de un jugador de futbol,  que supuestamente la agredió físicamente y que desató una ola de críticas en redes sociales.  Este futbolista fue a tribunales, salió libre y luego al partido donde fue ovacionado.  El nombre de él estaba por todos lados, pero no el de ella ni su versión de los hechos, nadie le preguntó si estaba bien.

Esta semana se conoció un hecho lamentable en el cual el alcalde de Patulul, Suchitepéquez aparecía en un video cometiendo abusos con un joven que al principio se dijo que era discapacitado y luego el Ministerio Público comprobó que no.  Es difícil comprender cómo es que esas mismas personas que sintieron repudio por el hecho y compasión por el joven supuestamente discapacitado, días antes habían compartido memes burlándose del defecto físico de un expresidente que fue detenido.

Incluso hubo personas que justificaron el hecho, que cómo el joven al final no era discapacitado y era trabajador del alcalde, entonces se merecía las burlas.  El mismo alcalde dijo que se arrepentía de sus actos, pero que había actuado en horas inhábiles, como si el desafortunado muchacho se mereciera lo que le hicieron.
Así es como es, doble moral o ¿es que acaso no vemos la paja en nuestro propio ojo? ¿es que acaso las redes sociales nos volvieron así?

Cintillo de Opinión

  1. Quiero felicitarte por el análisis en cuanto a la doble moral que tenemos los chapines, que condenamos actos, personas , acciones, pero a veces hacemos esas mismas cosas: Precisamente cae el tema en el tintero por la procesión de la Vulva, la cual despertó la polémica de los católicos, pero que los protestantes celebran como un triunfo del protestantismo, así es este pueblo, cuando unos lloran, otros ríen..

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  2. ¿Será acaso la doble moral la justificación de la violencia?

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