¿Pesimismo, optimismo, conformismo?

El sistema social, está conformado por el conjunto de instituciones y aparatos del Estado, así como por el aspecto privado y otros sectores que lo integran, sin embargo, nosotros como personas somos el principal engranaje para que un sistema social, se mantenga, se modifique o cambie totalmente. En este sentido, los roles como conducta esperada de una persona en una situación, posición, contexto y como uno de los principales elementos del sistema social es a lo que me refiero en esta oportunidad.

Los roles que desempeñamos implican normas, valores, que hemos aprendido en el hogar (principalmente) en los centros de estudio, religiosos, etcétera, y a partir de este sistema de valores conformamos opiniones, actitudes, comportamientos y demás.

Históricamente los grupos de poder económicos y políticos a través de la ideología y el pensamiento han intentado mantener un sistema, pero afín a sus intereses particulares; contrario a esto nosotros debemos ser agentes de cambio a partir de la suma de lo que se dice con lo que se hace. Es válido reflexiones, pero lo más importante involucrarnos para cambiar aquello que consideramos no es para el beneficio de la sociedad guatemalteca.

Por ejemplo, el papel que asume el candidato Jimmy Morales, con las consignas que lo llevan a ganar las elecciones presidenciales (slogan de campaña que todos recordamos, “Ni corrupto, ni ladrón”) dista mucho de lo que en su gobierno  y gestión ha reflejado (recibir bonos de Q.50,000.00; declarar non grato al comisionado de la CICIG, nula incidencia en  plantear soluciones y tomar decisiones estructurales a favor de la sociedad guatemalteca; evidencian que el rol asumido es el mismo de los que antes han gobernado a Guatemala).

En el Congreso de la República los papeles o roles que se deben de desempeñar son muy importantes para promover y realizar cambios para la sociedad, pero, los disputados se dedican a planificar o realizar acciones que les permita a ellos seguir en el Congreso o salir bien librados de acciones judiciales y penales que se promuevan en su contra; el pacto de corruptos es muestra de ello.

Y en este orden se puede seguir citando el rol que asumen otras entidades de la administración pública como en el caso de la municipalidad de Guatemala, gobiernos departamentales y demás, que en poco o nada inciden para beneficio de todos nosotros. Lo anterior no es normal y tampoco es un patrón cultural positivo, es decir, quien llegue a estas instancias tenga y deba de hacer lo mismo.

El rol que como ciudadanos nos corresponde es ser participativos, involucrarnos, alzar nuestra voz, opinar, informarnos, investigar, exigir, denunciar, incidir en próximas elecciones generales para no permitir más problemas y secuelas estructurales que legitiman solamente el sistema que conviene a muy pocos y afecta a la mayoría.

Pero incidir no solo en un plano político o económico, sino a partir de los roles que en la cotidianidad desempeñamos. El profesor universitario debe de preparase de manera constante académicamente, los padres de familia guiar y formar, medios de comunicación informar con objetividad, etcétera.

¿Por qué no se detiene la violencia en Guatemala?, ¿por qué ya no se puede disfrutar de una tarde recreativa o deportiva sin la espinita o el temor a ser asaltados en los parques públicos?, ¿por qué la educación pública no muestra cambios significativos?, ¿por qué el gobierno intenta tapar el sol con un dedo, siempre?, ¿quién está haciendo mal las cosas?  Son de las muchas interrogantes que pueden surgir a partir de los roles que las personas e instituciones desempeñan.

Guatemala, tiene el recurso humano, para cambiar esta situación y el sistema. Para el optimista, todo es normal, no pasa nada y todo sucede por el destino, solo queda esperar, las cosas van a mejorar (sin hacer nada), de ser así la sociedad del futuro será una copia y reflejo del presente.  Lo anterior ya no es optimismo es pesimismo e implica un estado de conformismo ante la realidad; estas actitudes no contribuyen al cambio.

Es necesario tomar participación consiente, involucrarnos para configurar una sociedad y sistema justo y equilibrado para todos. Con actitud participativa y con las acciones para cambiar las cosas, nuestro presente y futuro es diferente. Con cada rol que desempañamos llevamos con nosotros un cúmulo de derechos, pero también de responsabilidades que afectan a los demás.

Estimado lector, ¿Cuál es su opinión al respecto?

Cintillo opinión

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