Somos lineales, pero también arbitrarios

Las relaciones sociales nos permiten interactuar diariamente de dos maneras, o somos movidos por la razón, o por nuestra propia voluntad, pero independientemente de las dos, no dejamos de convivir. En este sentido, hago alusión a la arbitrariedad; la cual generalmente, no estima ningún principio epistémico porque su fin es dejar actuar a la voluntad, por supuesto sin medir consecuencias. En las ciencias de la comunicación, específicamente en la lingüística, se utiliza este término para hacer referencia a la relación recíproca que vincula al concepto (significado) con la imagen acústica (significante).

Y es que el signo lingüístico, como materia prima de la comunicación, está conformado por estos dos términos psíquicos asociados en el cerebro, los cuales hacen referencia a todo lo que hemos ido aprendiendo desde pequeños en nuestro principio de realidad. Imaginemos esa librería psíquica que almacena centenares de signos, los cuales cobran vida cuando se les contextualiza mediante el proceso implícito de la comunicación llamado semiosis. Es increíble la capacidad que tiene el cerebro humano para poder realizar infinidad de asociaciones de manera automática, y no solamente cuando estamos conscientes, sino también cuando dormimos. De manera que la arbitrariedad del signo lingüístico hace referencia a que éste posee dicho principio, en el sentido que la unión entre significante y significado es inmotivada y convencional. Inmotivada porque no existe razón alguna que justifique el hecho de nombrar algo de determinada forma, y convencional porque es un mutuo acuerdo que se establece en diferentes grupos sociales, para conocer e identificar las cosas (materiales e inmateriales).

Es necesario reparar que lo arbitrario se relaciona directamente con el significado, porque es el enlace que lo une con el significante. Es decir, el significado puede estar asociado a cualquier nombre y por lo tanto, no existe un nexo natural entre ambos. En los sinónimos, por ejemplo hay diferentes significantes para un solo significado. Piaget, explica en la Teoría del Desarrollo Cognitivo que el aprendizaje es una reorganización progresiva de los procesos mentales resultantes de la maduración biológica y la experiencia ambiental; quiere decir que lo que permite un alcance cognitivo, no solamente es lo que se adquiere en los primeros años de vida, sino también en las diferentes vivencias. ¿Cuántos significados conocemos de algo?, esto lo determinarán dos conceptos claves: la asimilación y la acomodación; al igual que los elementos del signo, ambos no pueden existir el uno sin el otro, en términos coloquiales, son las dos caras de una misma moneda. Para asimilar un objeto en un esquema mental existente, primero hay que tener en cuenta o acomodarse a las particularidades de este objeto en cierta medida.

Pero el signo también tiene otro principio que va de la mano con el que anteriormente se explicaba, me refiero al carácter lineal. Este se vincula directamente con el significante. Los elementos que constituyen a este último se presentan uno tras otro ¿en qué sentido? por ejemplo, las palabras que usted lee en este momento; cada una está formada por vocales y consonantes ordenadas de manera, no solo ortográfica sino también sintáctica y que a su vez, van constituyendo morfológicamente una cadena lógica de significados (semántica), en un sentido espacial, es decir, cada letra y palabra respetan un espacio específico para que puedan ser leídas, jamás están una encima de la otra. Pero también, la linealidad del significante se desenvuelve en el tiempo. En el caso del lenguaje hablado, al igual que las notas musicales, se respetan tiempos y pausas. En otras palabras, el signo es lineal porque el significante se desenvuelve sucesivamente en el tiempo, es decir, las palabras no pueden ser pronunciadas en forma simultánea, sino una después de la otra como  unidades sucesivas para producir sentido.

Con todo esto, puedo resumir que somos lineales, (temporal y espacialmente) porque tenemos un orden lógico intrínseco para expresarnos y hacer las cosas que aprendemos y las que nos dicta la estructura social, pero también arbitrarios porque no siempre usamos la razón. ¿Somos lineales arbitrariamente? O ¿Somos arbitrariamente lineales?cintillo-de-opinic3b3n

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