La tolerancia y la libertad de expresión

Recientemente hice una publicación en mi red social Facebook donde señalaba mi repudio en contra de las actividad que realizó una iglesia evangélica denominada “La Frater”, debido a que por la falta de organización y sobre todo la acción de algunos asistentes de quedarse parqueados en las afueras de dicho lugar, lo cual provocó un caos vial en todo el área de la zona 11 y Ciudad San Cristóbal, con ello observé en mi muro varios comentarios unos a favor, otros en contra y los más adentrados… llegaron a confrontar la religión.

Analizando todo este asunto, pienso que en nuestro país se habla de la libertad de expresión entre otros derechos, sin embargo muchas veces no tenemos la tolerancia para poder hacerla valer.

Y es que cuando se habla de deporte, religión y política entre otros temas, es seguro que se generará discusión en el menor grado y con un máximo de agresión ( y me consta por algunos casos que he sido testigo).

Hemos llegado a un momento de la vida que todo es controversia y malestar, sin embargo no logramos ver el fondo del asunto o bien perdemos la tolerancia para saber que nuestros semejantes también tienen derecho a opinar y actuar.

Con la tolerancia podremos aceptar y comprender a los demás, porque es normal que existan distintas formas de vida, de expresión, de vestimenta, del propio actuar del ser humano y sin faltar los gustos sexuales, culinarios, etc.

Creo que uno de los elementos importantes que debemos tomar en consideración es el saber “escuchar”, y en el caso de las redes sociales “leer”, porque todos tenemos un punto de vista diferente de las cosas que suceden en la sociedad y es necesario tomar en consideración el respeto de la opinión ajena.

La toleracia según la psicóloga Georgina Mariscal es “la actitud más clara de respeto y consideración hacia pensamientos y acciones de otras personas”, además le suma que “Un individuo tolerante respeta y acepta a los demás con sus diferencias religiosas, culturales o físicas.

Y es que en Guatemala esto es justo y necesario de practicarlo a diario y a cada momento. Recordemos que todos tenemos una propia forma de analizar nuestro entorno, nuestros sentimientos… nuestra vida.

El diálogo sin faltar es uno de los elementos indispensables para la tolerancia, sin faltar al respeto y con el único deseo de formar carácter y tolerancia.

Para terminar… hoy he aprendido que necesitamos comprendernos más y aceptarnos tal y como somos, solo así podremos aprender a convivir en este mundo que lo que menos necesita es pleito, enojo, envidia y rencor.

Yo trabajo en ser más tolerante día con día… ¿y vos?

 

Cintillo de Opinión

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: