Comunicación vs Manipulación

¿Qué problemas nos acarrea que los Medios de Comunicación en Guatemala, sean empresas dependientes de la pauta publicitaria?

Las empresas de comunicación en Guatemala tienen una gama de deficiencias, y además de estas cuentan con un sinfín de intereses y tratos por cumplir.

Lo que se nos transmite por los diversos canales de comunicación informativa no son mentiras, en realidad son verdades a medio contar, un fragmento de verdad y verdades a conveniencia.

La problemática no se basa en las mentiras que se nos dicen, sino en que nos apegamos y conformamos con sus verdades fragmentadas.

En general, para poder tener un –ya que no completo– amplio escenario de lo que está ocurriendo en el país, se necesita ser audiencia de todos los medios comunicacionales, atendiendo esta posibilidad gracias a que ahora se cuenta con más medios de comunicación que defienden diferentes intereses y regularmente los intereses de unos son los atacados por los otros –la competencia.

Se debe ver este panorama con ojos de mercadólogos y analistas, ya que es una situación meramente comercial. Debido a que la mayoría de medios, ya sean impresos, televisivos, radiales y/o por medio de internet; dependen de la pauta publicitaria, sus intereses se vuelven los mismos que los de las marcas que se anuncian en estos. Porque, no vamos a perjudicar a quien nos da de comer, ciertamente.

Teniendo en cuenta que quienes cuentan con la capacidad de pagar pautas publicitarias frecuentemente, tienen –está de más aclarar, pero por qué no reafirmarlo– gran capacidad adquisitiva, empresas del sector oligárquico de Guatemala. Con esto en mente, llega otra de las situaciones para la que se prestan los medios: la extorsión, haciendo uso de la rentabilidad de una información que fácilmente puede transformarse en un negocio.

El periodismo comercial ha caído en ese extremo de incurrir en el delito de la extorsión para obtener ganancias. Por eso es comercial, porque el producto vendido son las noticias y como toda empresa se tiene que hacer un plan de mercados para saber qué es lo más rentable y generar así mayores ganancias.

En específico cuando se ha estado acuñando que el término política es equivalente a corrupción, llegando al sensacionalismo, con índices de rentabilidad enormes, se hace práctica la tarea de recolectar información –y muchas veces chismes– para de alguna forma chantajear a personajes de la vida política o pública.

El Número Cero, de Umberto Eco no es ficción, no es una novela irreal, es más, es el pan de cada día en nuestra realidad y –por supuesto– no es un mal propio de los medios guatemaltecos de comunicación, sino que abarca el mayor porcentaje de medios a nivel mundial.

¿Con qué fin se realiza una investigación y trabajo periodístico para un número cero, que no pasará a más?

El fin primario solo es el arma inicial: que parezca que sí habrá copias del número, que sí será publicado el material contenido en ese boceto; y con ese fin realizado, usar como herramienta de chantaje la información comprometedora de personas de renombre en puestos públicos o beneficiados.

Con el fin único de explicación, ejemplificando este hecho, supongamos que el periódico impreso El Informador Matutino, por medio de trabajo de periodismo investigativo, se recabaron datos cruciales, los que comprueban a ciencia cierta que el Presidente de Guatelandía engaña a su esposa, la Primera Dama.

Por no ser mala onda, el director del periódico se comunica con el Presidente y con mucha pena le dice que tiene información perjudicial para él, y que esta será publicada en el tiraje del próximo día, y para ayudarlo le pregunta: “¿Cómo cree, Señor Presidente, que podamos solucionar esta situación para que su imagen no se vea perjudicada?, ese espacio se podría ocupar con publicidad, pero no tengo pauta para cubrirlo…”. Al final el trato se cierra, el espacio que mostraría la nota, ahora será ocupado por el anuncio de las buenas obras que se están realizando en alguno de los Ministerios del Estado.

¿Fue eso una extorsión, chantaje, negocio, trato o favor? Como se le quiera denominar, es sin lugar a dudas una artimaña, y todos ganan –exceptuando al pueblo de Guatelandía, ya que este no gana, es más, parece que cada vez pierde en mayor manera–. En esta ocasión ejemplificada, se ocultó meramente un asunto de la vida privada del Gobernante, pero ¿acaso no ocurre igual con asuntos de Estado que incumben a la población en general? Esta respuesta podemos determinarla por nosotros mismos, la agenda setting de un medio informativo nos muestra lo que este quiere mostrar –sí, valga la redundancia– y no hay mejor prueba que cuando una noticia –trascendente o no– de interés público debe ser abordada y a pesar de esto, no lo está siendo por una o más agencias noticiosas. Es decir, si prestamos la debida atención podemos vislumbrar los ideales, fines e intereses de las empresas de comunicación.

Otro de los intelectuales que nos plantea esta situación es Noam Chomsky, con sus diez estrategias de manipulación mediática, en las cuales analiza y explica las formas más usuales que los medios de comunicación utilizan para tener manipulado al público.

La estrategia de la distracción, que es la primera enumerada por Chomsky, es una de las más utilizadas por los medios nacionales, magnificar hechos irrelevantes para ocultar verdaderos problemas. Frecuentemente podemos ver cómo tragedias son usadas para distraer la atención de la ciudadanía, llegando a niveles tan grandes que caen en la burla e ironía. Esta estrategia está fuertemente asociada a la utilización o apelación a las emociones, por encima de la razón y haciendo que se deje de lado la reflexión.

Anonadados, estupefactos, creyendo falsedades y tomando como verdades supremas las informaciones difundidas por los medios de comunicación; es la forma en la que permanecemos sí tomados como incautos caemos en la trampa mediática. Debemos ser más analistas y menos ingenuos, es tiempo de dejar atrás esas barreras y mediocridades que nos impiden ser aportadores de progreso para Guatemala. Porque mantenernos en la ignorancia y la mediocridad, estimulándonos a ser complacientes con esa mediocridad y reforzando nuestra auto culpabilidad, también son estrategias de manipulación que utilizan los medios, en las que no debemos seguir cayendo.

Por fortuna –aunque en minoría– existen las agencias de noticias financiadas por suscriptores y aquellas que son parte de proyectos estudiantiles, sin fines lucrativos. Estas son las más fiables fuentes de información, ya que sus ideales son libres y no tienen que atender a los intereses de sus patrocinadores y/o pautados.

Porque las motivaciones por las que nace un medio de comunicación son principalmente: el poder político, la grandeza y el lucro, y esto con el fin de someter a las masas. Siguiendo objetivos tan variados como informar, manipular, lucrar, entretener, persuadir, distraer o hasta desinformar.

Tener una cultura y sobre todo interés por el cambio, indagar y querer conocer la verdad, es el inicio, es la forma de contrarrestar este tipo de actos convenencieros y tener información de calidad.

Dudar, investigar y comprobar son las bases del cambio, y así hacerle frente al hecho de que la educación pública es la peor para así mantenernos en la ignorancia, lo que es parte fundamental de hacernos susceptibles a la manipulación e influencia.

Cintillo de Opinión

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