Próceres de la mentira

A propósito de la celebración del 15 de septiembre, este mes es propicio para hablar de los padres de la patria. Esos de corbata. Los que gritan, patalean y trabajan desde una butaca. Esos honorables sinvergüenzas que destruyen la democracia en nombre del pueblo.

“No son bolsas con agua que lanzan niños y jóvenes en las carreteras, es el desahogo que tienen ante la marginación y el abandono. Es la expresión más cercana a la independencia patria y un reclamo de la libertad humana que les exige el espíritu.  Es como una búsqueda urgente para salir del engaño”.

CONGRESO proceres de la mentira

Desde 1821, conmemoramos la indiferencia patria. Igual que ahora, en aquella época, fuimos engañados por los próceres de la mentira.  Los falsos patriotas y los líderes del engaño. Nunca hubo libertad y menos independencia.  Se firmó el acta con indiferencia como se firman hoy las leyes y acuerdos a espaldas del pueblo.

Cuando se fundó la patria, los independentistas y honorables, transcribieron el acta en ausencia de los liberados.  Se delineó la libertad y la democracia a la medida de los capataces y gobernantes. Así también en el parlamento, se elaboran las leyes, los acuerdos y los cambios.  Todo a favor de los honorables y sus jefes, y como siempre, en nombre de los guatemaltecos.

¿De qué independencia hablamos?, ¿Qué libertad tenemos?. Desde antes y  ahora, hemos sido engañados por lo próceres de la mentira y los honorables sinvergüenzas. Todos ellos son unos lobos y el pueblo unas ovejas, a quienes quitan la lana, el pasto y la vida.

Entonces, ¿qué conmemoramos?, ¿con qué nos conformamos?. Debemos desenmascarar a los líderes corruptos, a los malos patriotas y la falsa unidad que nos ofrece esperanza.  No honorables sinvergüenzas, no nos engañan, ustedes siempre han sido corruptos y ladrones.

Desde antes y ahora han sido solo mentiras. Es falso que busquen salvar al pueblo. Representan la mano dura y los intereses de los explotadores. Apoyan causas perdidas y cobran por ello.  No representan al pueblo, son padres sin patria y honorables sinvergüenzas.

El parlamento les cobija, les da dietas económicas y comidas sin dieta. Trabajan sentados con horarios cortos y honorarios altos. Son capataces de los dueños e incapaces de construir sueños.  Son gánster de la legislación y compinches de la corrupción.

Son los padres de la patria, esa falacia enorme. Son los mismos herederos de los próceres de la mentira, esos de corbata. Los que gritan, patalean y trabajan desde una butaca. Esos honorables sinvergüenzas que destruyen la democracia en nombre de mi pueblo.

Llegará la liberación, esa que emana del pueblo. Esa que no se firma sino que se conquista. Esa que no necesita de próceres, ni parlamentarios. Una libertad para todos, sin desfiles, ni bandas de guerra ni mucho menos próceres de mentiras.

 

 

  1. Carlos Alberto Galvez Castillo 13 septiembre, 2017 en 9:21 am

    EXELENTE COLUMNA MI AMIGO TE MOTIVO QUE SIGAS ADELANTE MUY CONCRETA TU COLUMNA ME GUSTO

    Me gusta

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: